Una mano…mi pequeña mano recorriendo mi rostro
Una mano…mi pequeña mano recorriendo mi rostro, la siento extraña, fría, ajena a mi, de quien es esa mano que parece ser mía pero que no reconozco como tal¿?quien sabe, hace mucho tiempo que ya no me reconozco al mirarme a las mañanas al espejo y ver a la misma mujer pálida y sin encanto devolverme el reflejo de quien supuestamente soy yo.
Esa mano secando las lagrimas que han sido retenidas durante tanto tiempo y que ahora parecen no parar de manar, lagrimas de rabia, de impotencia, de saberse inútiles pero que necesitan aflorar; lagrimas que mañana me arrepentiré de haber derramado pero que ahora limpian la superficie de mi soledad.
Lagrimas, porque¿? Son hermosas, puras, dicen que no hay nada mas hermoso en este mundo que ver derramar una sola de ellas a una mujer y es cierto, pero terriblemente doloroso. Reflejan la impotencia de no poder hacer nada contra los sentimientos, una pequeña rebelión en contra de mi misma, tratando de dejar atrás con ellas aquello por lo que se sufre, porque es cierto cuando todo parece que va a peor aguanto cualquier cosa, menos el dolor en el pecho que provoca el hechar de menos, la sensación de desamparo total, la soledad, la falta de una abrazo; todo ello se lo llevan las lagrimas con su dolor durante unas horas, vaciando el alma de cualquier tormenta, de cualquier cosa, nada mas que nada.
Si realmente fuese todo tan fácil como llorar y vaciar el alma cada vez, no me importaría que las manos de esa extraña acariciasen mi rostro cada día.
[*Ayshel*]
...Y que no me canso de vvir en escenarios, y no hay mas adversarios que tu y yo de espaldas, que el amor son tres flores que se riegan a diario...
Ana Torroja







